lunes, 15 de septiembre de 2008

Bleak

Hacía tiempo que quería poder escribir toda la historia de Arisa. Aquel personaje que empezó siendo un simple rol que interpretar en mis días de jugona, fue cobrando vida de tal forma que algunas veces la uso para poder sacar a la luz partes de mí que escondo. Así que un buen día me dije a mí misma que ella se merecía que su historia fuese contada.
Y tanto tiempo para que luego os parezca una mierda. Pero no lo hago por vosotros, ni por mí, lo hago por ella. ¿Ridículo? No sé... Yo creo que me traumó leer Unamuno y tengo miedo que mis personajes se revelen contra mí.




¿Pero qué es lo que buscas? Dime.

A ti. Quiero saber qué piensas, qué sientes, cuanto hormigueo recorre tu cuerpo cada vez que articulas palabra. Apreciar cada instante juntos, fotografiar en mi mente cada conversación que tengamos. Quiero estar ahí cuando tropieces con alguna piedra, cuando necesites una mano. Compartir mi tiempo, hacerte el tuyo más ligero. Quiero comprender cada rincón de tu mente, que no se me escape pensamiento alguno. Que sepas de mí, que lo que experimente yo lo puedas empatizar tú también. Tomar un café, juntar nuestros pies, entrelazar nuestras manos y fundir las miradas. Jugar a ser niños y dejar que la inocencia invada nuestros cuerpos.

*Sin palabras*

Poseer un cuerpo es fácil. Hacer que vibre todo tu ser de pasión con solo tocarte es una tarea, si más no, sencilla. Acelerar tu pulso, entrecortar tu respiración. Que tus manos tiemblen, que toda tu piel transpire sudor. Eso lo puede hacer cualquiera. Yo quiero ir más lejos. Te quiero a ti de forma completa.

Quiero que follen nuestras mentes.